
(Scoliosis)
Todo el mundo tiene la columna vertebral curvada. Se necesita un cierto grado de desviación para mantener el equilibrio, moverse y caminar correctamente. Pero tres de cada cien personas sufren una condición médica que hace que la columna vertebral se curve demasiado en el sentido equivocado. Esta condición médica se denomina escoliosis. El nombre proviene del griego "skoliosis", que significa "curvatura".
¿Qué es la escoliosis?
La escoliosis es una especie de misterio médico: nadie sabe la causa del tipo más común, la escoliosis idiopática. (Idiopático es un término médico que significa que se desconoce qué causó la condición o enfermedad). La condición médica puede ser hereditaria, así que una persona con escoliosis puede tener familiares que también la padezcan. Las chicas son mucho más propensas a desarrollar casos graves de desviación de columna que los chicos: las adolescentes mayores de 9 años tienen cinco veces más probabilidades de que les sea diagnosticada esta condición que los chicos de la misma edad.
Muchas veces, una persona con escoliosis desarrolla dicha condición desde la infancia. Pero puesto que la escoliosis puede desarrollarse muy lentamente, en la mayoría de los casos no se diagnostica hasta que la persona tiene entre 10 y 14 años. En la escoliosis, la columna vertebral está anormalmente curvada de lado a lado en forma de "S". Cuando la desviación se agrava, puede ser visible y causar malestar. Si la desviación se agrava mucho, puede incluso afectar a la respiración y a la función cardíaca de la persona y causar daños en las articulaciones de la columna vertebral y dolor en la edad adulta.
¿Cómo se diagnostica la escoliosis?
Algunos adolescentes presentan signos evidentes de escoliosis. A veces la desviación de la columna vertebral es obvia o se nota que un omóplato está más alto que el otro. Sin embargo, otras veces no está tan claro. Y puesto que la escoliosis no duele ni surge de repente, no siempre es fácil de diagnosticar.

Algunas escuelas de los Estados Unidos realizan pruebas para detectar la escoliosis. Pero un médico es quien realiza el diagnóstico más exacto. En los reconocimientos médicos periódicos, se revisa de forma rutinaria a los adolescentes para descartar la escoliosis.
¿Qué hacen los médicos?
Tras examinarte detenidamente, el médico decidirá si necesitas tratamiento. Si determina que la desviación no supone un problema, puede que no necesites tratamiento; tan solo reconocimientos médicos periódicos para asegurarse de que la desviación no ha aumentado. Si el médico quiere ver mejor tu columna vertebral, puede que pida rayos X. Si el reconocimiento o los rayos X muestran una desviación significativa, te mandará a un ortopedista.
Los ortopedistas, también conocidos como cirujanos ortopedistas, son médicos que han recibido formación especializada en la forma en que funciona y puede fallar el sistema esquelético. Son expertos en tomar decisiones sobre el tratamiento de condiciones médicas como la escoliosis. El ortopedista te examinará y analizará los rayos X de tu columna vertebral.
Puede que el ortopedista mencione el ángulo de Cobb. El ángulo de Cobb es una medida expresada en grados de la curvatura de la columna vertebral; el número de grados ayuda al médico a decidir qué tipo de tratamiento es necesario. Una desviación de 10 a 15 grados suele significar que no hay que hacer nada excepto llevar a cabo reconocimientos médicos periódicos hasta que la maduración puberal y el crecimiento hayan concluido (la curvatura de la columna vertebral no suele empeorar a partir de ese momento). Si la desviación es de 20 a 40 grados, el ortopedista recomendará, por lo general, el uso de un corsé ortopédico. Un ángulo Cobb de más de 40 ó 50 grados puede significar que es necesario operar.
Tratamiento de la escoliosis
Aproximadamente uno de cada cinco adolescentes con escoliosis necesita llevar un corsé ortopédico y, afortunadamente, estos corsés son cada vez mejores. Los adolescentes que tenían escoliosis hace cien años no disponían de alternativas muy cómodas. Al principio, se ataba a los pacientes a potros y se tiraba de sus cuerpos aleatoriamente. Más tarde, se utilizaron corsés metálicos con objeto de enderezar la curva pero cada uno pesaba unas 30 libras (casi 14 kg). Después, se inventaron corsés más sencillos pero había que llevarlos puestos casi todo el tiempo.
Actualmente, los corsés son aún mejores: no es necesario llevarlos puestos todo el día. Aproximadamente el 20% de los niños con escoliosis llevan corsés y la mayoría de ellos solo tienen que llevarlos entre 18 y 20 horas diarias. La mayoría están hechos de materiales ligeros. Se utilizan varios tipos de corsés y el ortopedista elegirá uno dependiendo del adolescente y de la gravedad de la desviación. Algunos de los corsés más utilizados son:
- Corsé TLSO. Son las siglas en inglés de "ortesis toraco-lumbo-sacra" y, dependiendo de donde vivas, se denominará corsé de Nueva York, de Wilmington, de Boston o de Miami. Es un corsé poco prominente, es decir, va por debajo de los brazos. Este corsé es muy cómodo pero no es apropiado para todas las personas con escoliosis.
- El corsé de Wilmington. Este corsé se desarrolló en el Hospital Infantil Alfred I. duPont de Wilmington, en Delaware. Está hecho de plástico ligero y puede llevarse debajo de la ropa, así que no se ve.
- El corsé de Charleston. También es un corsé poco prominente y flexiona la columna vertebral para enderezar la curva lo más posible y prevenir el empeoramiento de la misma. Pero este corsé hace que el cuerpo adopte una posición forzada, de manera que solo puede ponerse para dormir.
Independientemente del corsé que se utilice, la función es la misma: el corsé funciona como un soporte que evita que la columna vertebral se desvíe más. Un corsé nunca hará que la columna vertebral se enderece pero, si hace lo que debe hacer, la curva no aumentará más de 5 ó 10 grados. A veces, incluso con corsé, es necesario operar para corregir la desviación de la columna vertebral. (Aproximadamente uno o dos de cada diez adolescentes con escoliosis debe someterse a una intervención quirúrgica). En la operación, el cirujano ortopedista extirpa pequeños trozos de hueso de la pelvis (hueso de la cadera) del paciente y los coloca entre las vértebras de la columna vertebral para proporcionar estabilidad y evitar una mayor desviación lateral de la columna. El cirujano también utiliza varillas metálicas, ganchos y alambres para mantener la columna recta hasta que los trocitos de hueso se unan a las vértebras.
La operación suele durar entre 3 y 4 horas. Por lo general, el paciente se va a casa ésa misma semana y, después de 3 ó 4 meses, puede participar en la mayoría de las actividades normales. Tras 6 meses, puede reanudar casi todas las actividades y, un año después, los deportes de contacto.
Después de un año, la fusión ósea habrá finalizado. Las varillas colocadas en la espalda durante la operación no limitan mucho el movimiento; aún es posible inclinarse y moverse de diferentes maneras. Las varillas se dejan en la espalda del paciente pero solo porque quitarlas supondría una operación innecesaria.
Con el tratamiento adecuado -tanto si implica la colocación de un corsé como una operación- ¡casi todos los adolescentes con escoliosis puede llevar una vida activa normal!
Actualizado y revisado por: R. Jay Cummings, MD
Fecha de revisión: agosto de 2004
Originalmente revisado por: Steven Dowshen, MD y William G. Mackenzie, MD